¿Por qué ofenden las imágenes?

La caricatura es un oficio manual que, por el arte de la deformación, vandaliza la fachada pública del poder y de los políticos.



X. Andrade 28 Febrero 2015

Las imágenes políticas que circulan en la esfera pública en el Ecuador contemporáneo se encuentran bajo sistemática disputa. A estas alturas existe un cuerpo de literatura académica que analiza, por ejemplo, la vinculación entre medios de comunicación y el régimen de la, así llamada, 'revolución ciudadana'. En el extremo, hay quienes categorizan al manejo mediático de la imagen de Rafael Correa como ejemplificadora de una 'videocracia'. De acuerdo con este enfoque, la democracia mediática de Correa se caracterizaría por la omnipresencia audiovisual de su persona pública y del mu ltiforme cuerpo del gobierno que dirige tanto en la vida cotidiana de la gente como en la propia agenda de los medios masivos.

Sin duda, la significativa inversión económica en pautajes publicitarios de la obra del gobierno, la recurrencia a cadenas nacionales de televisión y radio para propagandizar lo propio, y la fuerza que adquieren las cadenas sabatinas del Presidente para trazar la agenda de la que harán eco los medios, avalan este tipo de perspectiva. En esta línea, este es un régimen que consagra, valora y exacerba el poder de las imágenes a través de la construcción de una fachada pública del propio Presidente, que hace uso de la propaganda mediática para intentar calar en el sistema nervioso de la gente. Tanto es así que, al menos en el propio campo del debate vía medios, el resultado es la polarización. El blanco y negro se encuentran todavía más marcados en las redes sociales, donde troles y ciudadanos virtuales coexisten para fomentar una política del insulto mutuo.

¿Puede un régimen idólatra -aunque fuere solamente hacia sí mismo, de acuerdo a las teorías sobre la “videocracia”- simultáneamente odiar a las imágenes? La respuesta corta es sí. No obstante, para entenderla y para comprender la censura reciente a ciertas formas como la caricatura política, requiere de un recorrido previo. Después de todo, amor y odio son las dos caras que brindan vida a objetos cuya naturaleza es, por el contrario, inanimada. De hecho, las imágenes no viven por sí mismas, pero, así y todo, gozan de una polifacética vida social: movilizan, afectan, efectúan, catalizan sentimientos y reacciones que van desde lo más íntimo hacia lo público. Ellas están inmersas en relaciones sociales. Por tanto, de poder y desiguales.

Desde la masturbación solitaria con revistas pornográficas como parte del descubrimiento erótico, hasta las movilizaciones masivas contra aquellas consideradas insultantes sea por motivos religiosos y/o políticos, son evidencias de que las sociedades se mueven al compás de las imágenes. El segundo mandamiento de la Biblia, por ejemplo, prohíbe directamente su cultivo. Resulta que ese mismo mandamiento es transgredido cotidianamente por todo feligrés: desde la estampita de bolsillo de un santo hasta el cuadro conmemorativo de un milagro divino en una iglesia.

Si hay ídolos oficiales inscritos en pósteres con la representación del presidente en cada oficina burocrática, ¿cómo explicar, entonces, su otra cara? Me refiero a la de la iconofobia, la del temor frente a las imágenes. La iconofobia moviliza la conciencia pública al punto de desatar dinámicas extremistas, como las de la censura. Que el miedo sea traducido por semiólogos -dicen- del Estado no disimula la esencia de la operación que se persigue: modificar la naturaleza misma de la caricatura política al intentar atraparla mediante discursos que van desde la ética y la moral hasta el insulto personalizado a los trabajadores de la caricatura.

El que sean dibujos en plena época hipermediatizada los que levanten revuelo no es un dato menor. La caricatura es un oficio manual que, por el arte de la deformación, vandaliza la fachada pública del poder, de la política y de los políticos. Así, su ejercicio es fundamentalmente crítico. Incomodar a personajes públicos es precisamente su misión y allí radica su eficacia, cuando es bien hecha. Normalizarla mediante el lenguaje burocrático de la administración de los medios por parte del Estado o a través del insulto -esto es de la censura o del ataque personal- desconoce la larga historia de reivindicación política que ha tenido la caricatura a lo largo de los tiempos y en los contextos sociales más diversos.

Palestina representa un caso paradigmático al respecto. El caricaturista Naji al-Ali y su personaje central, Handala, que representara el día a día de los refugiados y desplazados por la invasión israelí, se ha constituido históricamente en un referente clave para reconfigurar la identidad de su pueblo y la árabe más amplia, y para luchar contra la degradación máxima de su cotidianidad en la diáspora.

Es importante entender, entonces, que un caricaturista no opera en un vacío. Su humor, su cinismo, su sarcasmo y su ironía definen personajes y situaciones pensados para molestar al poder. Esas son sus herramientas. Ellas solo pueden ser apreciadas por audiencias diversas y, por tanto, de diferentes opiniones, en contextos concretos. Cuando un caricaturista es acallado, se persigue a la esfera pública como tal, a una masa de lectores -por lo menos parte de ellos probablemente críticos también sobre el propio poder del dibujo y sobre la ideología de un cierto hacedor de imágenes para comentar sobre aspectos de la realidad política.

Quienes se movilizan para censurar una imagen lo hacen como resultado de sus propias lecturas políticas, independientemente de que estas estén o no alimentadas por fundamentalismos étnicos, de género o de otra índole.

Prohibir ciertas imágenes afecta eventualmente la capacidad analítica de la gente, y la irrupción de la irreverencia y de la risa frente a los adefesios que adornan, inevitablemente, las construcciones mediáticas de la clase política bajo cualquier gobierno. A su vez, el silencio, cuando un humorista crítico faltare, hablará a gritos sobre los límites de una 'democracia'.

X. Andrade es Ph.D en Antropología del The New School for Social Research en Nueva York. Ha sido docente en la Flacso y ha hecho estudios sobre el peso de las imágenes en la sociedad.

 

EN ENTREGAS ANTERIORES Atras
26 de mayo 2016
Mayo 15 2016
Mayo 8 2016
Mayo1_2016
24 abril 2016
18 de abril del 2016
10 04 20 16
2Abril_2016
26 de marzo del 2016
Marzo 19 2016
Marzo13 2016
5 de marzo del 2016
febrero 28 2016
21_feb_2016
13 de febrero del 2016
febrero 6 2016
Enero31_2016
23 de enero del 2016
Enero 17 2016
Enero09_2016
2 de nero del 2016
27 de diciembre 2015
20 diciembre 2015
12 diciembre 2015
5 de diciembre del 2015
29 noviembre de 2015
22 de noviembre del 2015
14 de noviembre del 2015
8 de noviembre 2015
1 de noviembre de 2015
24 de octubre del 2015
18 octubre 2015
11 de octubre 2015
4 de octubre del 2015
27 septiembre 2015
20_de_septiembre
12 de septiembre del 2015
5 de septiembre de 2015
30 de agosto del 2015
23 agosto 2015
16 de agosto del 2015
9 de agosto del 2015
2 de agosto del 2015
26 julio 2015
19 de julio del 2015
12 de julio del 2015
5 julio 2015
28 de junio del 2015
21 de junio del 2015
14 junio 2015
8 de junio del 2015
31 de mayo del 2015
24 de mayo 2015
17 de mayo de 2015
9 de mayo del 2015
3 mayo 2015
25 de abril de 2015
18 de abril del 2015
12 abril 2015
5 de abril 2015
29 de marzo 2015
22 marzo 2015
14 03 2015
8 de marzo del 2015
1 marzo 2015
21 02 2015
14 de febrero del 2015
8 febrero del 2015
31 enero 2015
24 de enero del 2015
18 enero 2014
11 enero 2015
4 de enero del 2014
28 de diciembre 2014
21 de diciembre de 2014
14 de diciembre del 2014
7 diciembre 2014
30 de noviembre
22 de noviembre
16 de noviembre 2014
9 de noviembre de 2014
2 de noviembre 2014
26 octubre del 2014
19 de octubre
11 octubre 2014
5 de octubre 2014
28 de septiembre de 2014
20 de septiembre 2014
14 de septiembre 2014
7 de sepiembre 2014
7 de septiembre 2014
30 de agosto del 2014
24 agosto 2014
16 de agosto de 2014
10 de agosto 2014
3 agosto de 2014
27 de julio de 2014
20 de julio
12 de julio 2014
6 de julio de 2014
28 junio 2014
22 de junio de 2014
15 de junio de 2014
8 de junio de 2014
01 de junio de 2014
25 de mayo
18 mayo 2014
4 Mayo 2014
27 abril 2014
Adelante
VISITE TAMBÍEN: Planeta