Las facetas ocultas del Estado Islámico

Perspicacia comercial, aptitud para las nuevas tecnologías, conocimiento de la psicología de Oriente Medio son algunos de los factores de su éxito.



Arturo Torres. Macroeditor (O) 21 Noviembre 2015

En los últimos tres años el Estado Islámico (EI) ha obtenido éxitos inéditos. Con medios sanguinarios y una aguda percepción de la modernidad y el pragmatismo, la organización terrorista quizá logre la reconstrucción del califato islámico. En la época posterior a la Segunda Guerra Mundial no hubo ningún grupo armado que pudiera conquistar un territorio tan extenso, mayor que el de Gran Bretaña o Texas, desde la orilla del Mediterráneo, en Siria, hasta el corazón de Irak, el área tribal suní.

¿A qué se deben sus logros militares? ¿Por qué el EI ha sido capaz de convocar a jóvenes de diferentes países para apoyar su guerra santa contra Occidente? ¿Cómo está cambiando la configuración de Oriente Medio por su intervención? Estas y otras incógnitas son despejadas con claridad abrumadora por la periodista italiana Loretta Napoleoni en su último libro ‘El Fénix Islamista’ (Edito­rial Paidós Estado y Sociedad).

En el texto se exponen facetas desconocidas del EI, distantes de su imagen estereotipada, muchas veces simplificada en Occidente, como una banda de matones despiadados. Napoleoni muestra al Estado Islámico de cuerpo entero: disecciona sus tácticas y estrategias orientadas a un solo fin, la construcción de un nuevo modelo de nacionalismo, de un estado que reivindique la utopía del califato histórico.

Surgido de las fallidas aventuras de otros grupos yihadistas, el Estado Islámico no es una simple red terrorista. Se alza sobre las cenizas de países vigentes (Irak y Siria) como una verdadera corporación de la violencia, capaz de generar inmensos ingresos, con un ejército bien apertrechado.

Sus ingresos, según documenta la escritora italiana, se generan en parte por la anexión de bienes productivos como campos petroleros y centrales eléctricas en Siria. Solo la exportación petrolera genera diariamente USD 2 millones. El EI tiene una excepcional perspicacia comercial, más que cualquier otro grupo armado. Supera a todas las organizaciones terroristas precedentes en su capacidad militar, mani­pulación de los medios de comunicación e implementación de programas sociales en los territorios ocupados. Antes, las actividades terroristas se limitaban a pequeños territorios dominados por el ejército de un Estado fuerte.

Napoleoni explica el éxito del Estado Islámico por varios factores: el escenario de un mundo globalizado multipolar, una gran aptitud para las nuevas tecnologías, un profundo conocimiento de la psicología de Oriente Medio y de los emigrantes musulmanes y la fallida reacción de las potencias de Occidente, tras los atentados del 11-S (2001).

Si el EI logra formar una sola nación en Irak y Siria, donde ya ocupa 20 000 kilómetros cuadrados, alterará –ya lo ha logrado de hecho- el paisaje político de esos dos países.

Detrás del surgimiento del EI hay dos personajes cruciales. El fallecido Abu Musab al Zarqawi, uno de los estrategas modernos de la yihad más brillante y enigmático, quien sentó las bases del Estado Islámico, y Abu Bakr al Bagdadi, quien desde el 2010 se alzó como líder de los restos de Al Qaeda en Irak.

Este último se propuso encontrar una imagen más local y nacionalista, ante el desprestigio de Al Qaeda en la región. Dirigió sus esfuerzos a reagrupar y reforzar su organización a la sombra del conflicto sirio. Sobre todo, entendió que sin una base territorial amplia y sólida en Oriente Medio, su lucha estaba destinada al fracaso. En Irak y Siria, ya como califa, autoproclamado descendiente directo del profeta Mahoma, lanzó una guerra tradicional de conquista puerta a puerta, ocupando pueblos y ciudades. Así, con los años, consolidó la popularidad del EI, sobre todo entre jóvenes musulmanes, gracias a sus extraordinarios éxitos militares reivindicados entre una población vencida, tras décadas del gobiernos déspotas de dirigentes árabes apoyados por Occidente, cuyas potencias siempre han actuado en función de sus intereses .

A sus yihadistas, medio mercenarios, no les motiva un elevado salario, subraya Napoleoni. De hecho, a pesar del imperativo de ganarse su lealtad, el EI paga a los combatientes menos de lo que gana un obrero en Siria o en Irak. El soldado de infantería del EI cobra un salario mensual de USD 40, un albañil de Irak gana USD 150. Los miembros de la organización están tan ideológicamente motivados, que es poco probable que los incentivos económicos influyan. Los impulsa una causa más elevada: la instauración de un Estado musulmán ideal, de trascendencia sin igual, y no la riqueza personal.

Los programas sociales son la otra cara de la moneda de la feroz dictadura del Estado Islámico. La organización promueve el funcionamiento de panaderías y surte de frutas y verduras y otros alimentos a muchas familias. En Raqqa, capital del califato, estableció un comedor popular y una oficina de huérfanos para su acogida en familias. Los militantes del EI han emprendido programas sanitarios y de beneficencia en los enclaves bajo su control.

En este contexto, la violencia es solo un medio para alcanzar un fin. Una táctica destinada a aterrorizar e infundir miedo.

La campaña exitosa del Estado Islámico desnuda el fracaso de Occidente en su lucha antiterrorista. El mundo -sostiene Napoleoni- necesita un nuevo enfoque para poner coto a esta entidad política hostil. La génesis del califato está estrechamente vinculada a décadas de política fallida en la región. El fracaso de la guerra de Bush y Blair en Irak demostró que la intervención militar no es la solución para alcanzar la paz.

Un libro disecciona al EI
Un libro disecciona al EI
Un soldado de infantería del Estado ­Islámico cobra un salario mensual de USD 40. Esto expone el libro de la peiodista Loretta Napoleoni.
EN ENTREGAS ANTERIORES Atras
26 de mayo 2016
Mayo 15 2016
Mayo 8 2016
Mayo1_2016
24 abril 2016
18 de abril del 2016
10 04 20 16
2Abril_2016
26 de marzo del 2016
Marzo 19 2016
Marzo13 2016
5 de marzo del 2016
febrero 28 2016
21_feb_2016
13 de febrero del 2016
febrero 6 2016
Enero31_2016
23 de enero del 2016
Enero 17 2016
Enero09_2016
2 de nero del 2016
27 de diciembre 2015
20 diciembre 2015
12 diciembre 2015
5 de diciembre del 2015
29 noviembre de 2015
22 de noviembre del 2015
14 de noviembre del 2015
8 de noviembre 2015
1 de noviembre de 2015
24 de octubre del 2015
18 octubre 2015
11 de octubre 2015
4 de octubre del 2015
27 septiembre 2015
20_de_septiembre
12 de septiembre del 2015
5 de septiembre de 2015
30 de agosto del 2015
23 agosto 2015
16 de agosto del 2015
9 de agosto del 2015
2 de agosto del 2015
26 julio 2015
19 de julio del 2015
12 de julio del 2015
5 julio 2015
28 de junio del 2015
21 de junio del 2015
14 junio 2015
8 de junio del 2015
31 de mayo del 2015
24 de mayo 2015
17 de mayo de 2015
9 de mayo del 2015
3 mayo 2015
25 de abril de 2015
18 de abril del 2015
12 abril 2015
5 de abril 2015
29 de marzo 2015
22 marzo 2015
14 03 2015
8 de marzo del 2015
1 marzo 2015
21 02 2015
14 de febrero del 2015
8 febrero del 2015
31 enero 2015
24 de enero del 2015
18 enero 2014
11 enero 2015
4 de enero del 2014
28 de diciembre 2014
21 de diciembre de 2014
14 de diciembre del 2014
7 diciembre 2014
30 de noviembre
22 de noviembre
16 de noviembre 2014
9 de noviembre de 2014
2 de noviembre 2014
26 octubre del 2014
19 de octubre
11 octubre 2014
5 de octubre 2014
28 de septiembre de 2014
20 de septiembre 2014
14 de septiembre 2014
7 de sepiembre 2014
7 de septiembre 2014
30 de agosto del 2014
24 agosto 2014
16 de agosto de 2014
10 de agosto 2014
3 agosto de 2014
27 de julio de 2014
20 de julio
12 de julio 2014
6 de julio de 2014
28 junio 2014
22 de junio de 2014
15 de junio de 2014
8 de junio de 2014
01 de junio de 2014
25 de mayo
18 mayo 2014
4 Mayo 2014
27 abril 2014
Adelante
VISITE TAMBÍEN: Planeta