Cambridge muestra sus joyas históricas

La biblioteca del prestigioso centro académico británico montó una exposición con las obras maestras guardadas en sus anaqueles



ortizd@elcomercio.com   Diego Ortiz. Redactor (O) 03 Abril 2016

Existen conexiones en la ciencia que, muchas veces, escapan al ojo de quien no está habituado a verlas en su macrocontexto. Mas la exposición ‘Descubrimientos que cambiaron el mundo’, organizada por la biblioteca de la Universidad de Cambridge, en el marco de las celebraciones por sus 600 años de vida, es una oportunidad para entender las relaciones intrínsecas entre lo que hicieron los chinos hace 3 000 años y lo que sucede ahora con redes sociales como Twitter.


Al igual que en una rayuela, la biblioteca propone un recorrido por su historia de una manera bastante aleatoria. En su versión digital, bien se puede empezar a revisar páginas de la primerísima impresión de la ‘Historia del tiempo’, del reconocido astrofísico Stephen 
Hawking, para luego pasar vista por la copia del manuscrito de un monje de Nepal, en cuyo pie de página apenas se puede visualizar un dato bastante curioso: su escritura se terminó en marzo de 1015.


Sobra decir que el aporte histórico de esta exposición sobrepasa cualquier expectativa. En sus 600 años de vida, esta biblioteca se ha convertido en uno de los centros referenciales para investigadores de toda talla y procedencia. Con más de un millón de textos y documentos guardados entre sus anaqueles, esta acoge toda clase de información acerca de la evolución del humano como artífice en la construcción de un mundo artificial.


En un análisis de toda la propuesta de la exposición, el primer rasgo que sobresale es el acercamiento del humano hacia técnicas que le han permitido plasmar su historia en medios físicos. Y es por ello que la primera parada en la muestra  es, definitivamente, en todo lo que nos habla de aquella China ancestral. De este período se rescata la fascinación que tuvo este pueblo por transmitir la realidad de su gente. En pergaminos que combinan imágenes y textos poéticos, Cambridge pone de relieve que al hablar de avances de la historia no se puede obviar el hecho mismo de la escritura y la pintura con fines artístico-históricos.


¿Cómo esto se puede conectar con el mundo occidental, mayoritariamente presente en la exhibición? Para encontrar una respuesta a esto hay que, efectivamente, saltarse varios siglos hasta llegar a 1687, fecha en la cual se presentó por primera vez ‘Philosophiæ naturalis principia mathematica’, firmada por Isaac Newton. En este texto se pueden entender las conexiones históricas entre dos momentos fundamentalmente opuestos. Porque mientras los chinos hablaban de sus pueblos, Newton escribiría las páginas de lo que sería la física moderna. Para hacer esto, recurrió a la misma técnica que los asiáticos: escribir al margen del texto principal.


En esta edición, guardada celosamente por la biblioteca británica, se encuentran todos los apuntes que Newton hizo a la versión original de su texto. Tantos fueron que, de acuerdo con los curadores de la expo­sición, lograrían dar vida a una versión aumentada y corre­gida el doble de voluminosa que la primera.


Otro de los temas destacados de esta exposición es repensar los momentos en los cuales las grandes teorías de la ciencia cobraron vida. Frente a un mundo contemporáneo en el que los científicos demandan grandes cantidades de recursos y, muchas veces, excesivas comodidades para realizar su trabajo, en esta ocasión se puede mirar cómo Charles Darwin fue creando sus grandes aportes a la humanidad al margen de cualquier trato favorable.

Aquí se pueden ver páginas en las que el naturalista inglés esbozó sus teorías, pero que finalmente quedaron como pedazos de papel, cuya parte trasera fue el lienzo para los garabatos de sus hijos. Es más, y como una manera para imaginarse las condiciones en las que él trabajó, estos documentos fueron encontrados por casualidad bajo las escaleras de su casa. Los pensamientos del ‘padre de la evolución’ se apilaron en un rincón, listos para el olvido.


No solo la formalidad de la ciencia ha sido considerada  un gran descubrimiento para esta muestra. La exposición también propone un 
recorrido por la literatura universal. Es aquí donde entra al ruedo uno de sus más insignes escritores: William Shakespeare. 
‘Descubrimientos que cambiaron el mundo’ expone por primera vez la imagen más fiel del rostro del insigne dramaturgo inglés, de quien se celebran 400 años de su fallecimiento este 23 de abril. Esto lo hace en compañía de la primera página de una de sus publicaciones impresas en uno de los regalos que Gutenberg dejó a la posteridad: la imprenta.


Nuevamente, aquí funciona la idea de una exposición al estilo rayuela. Para hablarnos de Shakespeare, los curadores retroceden hasta mediados del siglo XV, cuando apareció la primera impresión de la Biblia de Gutenberg. De este último, ellos exponen el texto original, con el cual se masificó el acceso a la información.


La masificación propuesta por Gutenberg no fue la única que se daría en la historia. En un acierto, la muestra nos lleva a pensar sobre un segundo momento importante en la ­difusión del pensamiento a escala global: la Internet. Una de las secciones de la exposición se titula ‘De las tablas de arcilla a Twitter (cambios en la comunicación humana)’. Aquí podemos apreciar que el principio de masificación de Gutenberg se ha mantenido presente a través de los siglos de manera diversa.

Si con los libros empezó esa tendencia, en los siguientes siglos la misma tarea lo harían la radio, la televisión y, actualmente, la Internet. Ello demuestra que la herencia de la modernidad no está muerta; que existen conexiones en nuestro mundo que no pueden escapar a un pasado rico en historias.


‘Lines of Thought: Discoveries that Changed the World’, en su nombre original, es una oportunidad para mirar que, de cierto modo, nuestro mundo es cíclico; que la humanidad siempre regresa a un punto ­anterior para mejorarlo.

EN ENTREGAS ANTERIORES Atras
26 de mayo 2016
Mayo 15 2016
Mayo 8 2016
Mayo1_2016
24 abril 2016
18 de abril del 2016
10 04 20 16
2Abril_2016
26 de marzo del 2016
Marzo 19 2016
Marzo13 2016
5 de marzo del 2016
febrero 28 2016
21_feb_2016
13 de febrero del 2016
febrero 6 2016
Enero31_2016
23 de enero del 2016
Enero 17 2016
Enero09_2016
2 de nero del 2016
27 de diciembre 2015
20 diciembre 2015
12 diciembre 2015
5 de diciembre del 2015
29 noviembre de 2015
22 de noviembre del 2015
14 de noviembre del 2015
8 de noviembre 2015
1 de noviembre de 2015
24 de octubre del 2015
18 octubre 2015
11 de octubre 2015
4 de octubre del 2015
27 septiembre 2015
20_de_septiembre
12 de septiembre del 2015
5 de septiembre de 2015
30 de agosto del 2015
23 agosto 2015
16 de agosto del 2015
9 de agosto del 2015
2 de agosto del 2015
26 julio 2015
19 de julio del 2015
12 de julio del 2015
5 julio 2015
28 de junio del 2015
21 de junio del 2015
14 junio 2015
8 de junio del 2015
31 de mayo del 2015
24 de mayo 2015
17 de mayo de 2015
9 de mayo del 2015
3 mayo 2015
25 de abril de 2015
18 de abril del 2015
12 abril 2015
5 de abril 2015
29 de marzo 2015
22 marzo 2015
14 03 2015
8 de marzo del 2015
1 marzo 2015
21 02 2015
14 de febrero del 2015
8 febrero del 2015
31 enero 2015
24 de enero del 2015
18 enero 2014
11 enero 2015
4 de enero del 2014
28 de diciembre 2014
21 de diciembre de 2014
14 de diciembre del 2014
7 diciembre 2014
30 de noviembre
22 de noviembre
16 de noviembre 2014
9 de noviembre de 2014
2 de noviembre 2014
26 octubre del 2014
19 de octubre
11 octubre 2014
5 de octubre 2014
28 de septiembre de 2014
20 de septiembre 2014
14 de septiembre 2014
7 de sepiembre 2014
7 de septiembre 2014
30 de agosto del 2014
24 agosto 2014
16 de agosto de 2014
10 de agosto 2014
3 agosto de 2014
27 de julio de 2014
20 de julio
12 de julio 2014
6 de julio de 2014
28 junio 2014
22 de junio de 2014
15 de junio de 2014
8 de junio de 2014
01 de junio de 2014
25 de mayo
18 mayo 2014
4 Mayo 2014
27 abril 2014
Adelante
VISITE TAMBÍEN: Planeta