La magia, un pretexto para pesar los actos humanos

‘Dos años, ocho meses y veintiocho noches’ es la última novela de Salman Rushdie. Una estupenda alegoría del mundo actual.



Victor Vizuete E. (O) 27 Febrero 2016

Salman Rushdie es una ‘rara avis’ en un mundo donde, según él, todos los males ya salieron de la caja de Pandora. Un lugar lleno de fundamentalismos extremos, verdades a medias y muchas historias que se entretejen en una gigaesfera donde todo puede suceder. Y sucede.


“Todas nuestras historias contienen las historias de los demás y están contenidas dentro de narraciones mayores y más grandiosas, las historias de nuestras familias, nuestras patrias y nuestras creencias”, afirmó en una entrevista al portal El Español este indobritánico, quien  ostenta un pensamiento libre y sin encasillamientos.


Sus concepciones filosófico-religiosas le han ocasionado más problemas que el Huracán Katrina a Nueva Orleans. Especialmente con los musulmanes, quienes lo condenaron al infierno porque afirmó que esa cultura es el resultado de la segregación sexual y la discriminación femenina.   


Su crítica religiosa no solamente se orienta hacia el integrismo islámico sino, también, hacia el fanatismo cristiano. Porque este escritor nacido en Bombay hace 69 años cree que todos los sectarismos son bosques en llamas que arrasan con todo a su paso.


Como colofón, su afirmación de que una sociedad libre y civilizada debería ser juzgada por su libre aceptación o no aceptación de la pornografía, acabó con granjearle la enemistad de los grupos más ortodoxos y tradicionalistas.


En ese campo minado ha transitado por más de 30 años. Especialmente desde que publicó sus ‘Versos Satánicos’ en 1988 y el ayatola Joimeni puso precio a su cabeza (USD 3 millones).


Sin embargo, ese constante flirteo con el peligro no hizo sino aumentar su entusiasmo y cimentar sus creencias. Y la espada que pende sobre su cabeza no ha frenado su dinamia. Ha aparecido en tres películas y ha escrito un libro de cuentos, cuatro de ensayos, dos de literatura infantil y 10 novelas.


La última de ellas es, precisamente, ‘Dos años, ocho meses y veintiocho noches’ (Mil y una noches), publicada en Europa hace un año y distribuida recientemente en el país con el sello de Seix Barral.


Esta novela da un plus a sus narraciones anteriores: la mitología y los mundos imaginarios a los que somos tan afectos islámicos, judíos, cristianos, nórdicos, andinos...


Es la yuxtaposición de dos universos: el humano y el de los genios (ifrits, yinns y yunnias) que, como era de esperarse, termina en una mortal guerra de mil y una noches. Son 369 páginas con un sinfín de historias –humanas y suprahumanas- entrelazadas, incluidas muchas de la Biblia y del Panchatantra indio.


Un botón de ejemplo: Hugo Casterbridge –uno de los personajes- afirma para el New York Times novelado que “El mismo día en que Adán y Eva inventaron a Dios, perdieron al instante el control sobre él. Se quedaron aterrados, porque estaba claro que Dios les perseguiría por el resto de sus vidas para castigarlos por haberlo creado”.


La historia principal la protagonizan Dunia, la reina de las yinnias o hadas, y el mortal Ibn Rushd (Averroes).


Es un relato de amor con 800 años de vigencia entre la Princesa Centella y el viejo filósofo iconoclasta. De esta unión da como resultado la Duniazada o la nueva humanidad. Un género humano que, además de sus virtudes, taras y pragmatismos, tiene la facultad de imaginar. De soñar. Y ciertas habilidades propias de los genios.


En esencia, esta nueva ‘Mil y una noches’ es un sólido cuestionamiento de Rushdie a la ciencia, la tradición, los tabúes y la convivencia. Temas que la pareja despacha y analiza entre sábanas y hasta mucho después, cuando el incrédulo sofista ya es tierra de la tierra y la casi inmortal Dunia  remueve sus cenizas.


El texto es un continuo fuego cruzado entre el bien y el mal; la razón y la ilusión; la creencia en Dios y la prevalencia del azar; el dogmatismo y la tolerancia; el amor humano y el que traspasa el umbral de lo terrenal.


Asimismo, Rushdie enfrenta en una batalla que se prolonga más allá de la muerte al ateo Rushd con su antítesis, Al-Ghazali, un pensador creyente para quien la fe en Dios es el principal sustento del ser humano. Y el miedo al Creador el principal vehículo de salvación.
Esta ‘guerra de los mundos’ se desenvuelve en la Era de la Extrañeza. En esta conviven en un matrimonio compulsivo y alucinante humanos, yinns y la Duniazada.


Son estos híbridos de humanos y genios, precisamente, quienes inclinan el conflicto para el lado terrenal. Y vencen a los ejércitos liderados por los cuatro grandes ifrits: Zumurrud el Grande; el hechicero Zabardast, Ra’im Bebesangre y Rubí Resplandeciente.


Con una pluma certera y sapiente, Salman da vida a geniales estereotipos de personajes como Gerónimo, el jardinero cuyos pies no tocan el suelo; Héroe Natraj, un dibujante que se convierte en superhéroe en sus noches de ensueño; Teresa Saca, una mujer impúdica y malhablada a quien le nacen rayos en las yemas de los dedos…


En todo caso, no hay que confundirse con esta gran novela. No es, para nada, un cuento fantástico. Es una estupenda alegoría del mundo que vivimos. Una síntesis de los logros y avatares humanos. Y, sobre todo, un espejo de la trascendencia que tienen las creencias, la tradición y la ciencia en las acciones de los seres humanos. Todo –para estar acorde con el texto- en un lenguaje modo ‘magia’.

‘Dos años, ocho meses y veintiocho noches’
‘Dos años, ocho meses y veintiocho noches’
El autor de la novela fue nombrado Caballero de la Orden del Imperio Británico en 2007
EN ENTREGAS ANTERIORES Atras
26 de mayo 2016
Mayo 15 2016
Mayo 8 2016
Mayo1_2016
24 abril 2016
18 de abril del 2016
10 04 20 16
2Abril_2016
26 de marzo del 2016
Marzo 19 2016
Marzo13 2016
5 de marzo del 2016
febrero 28 2016
21_feb_2016
13 de febrero del 2016
febrero 6 2016
Enero31_2016
23 de enero del 2016
Enero 17 2016
Enero09_2016
2 de nero del 2016
27 de diciembre 2015
20 diciembre 2015
12 diciembre 2015
5 de diciembre del 2015
29 noviembre de 2015
22 de noviembre del 2015
14 de noviembre del 2015
8 de noviembre 2015
1 de noviembre de 2015
24 de octubre del 2015
18 octubre 2015
11 de octubre 2015
4 de octubre del 2015
27 septiembre 2015
20_de_septiembre
12 de septiembre del 2015
5 de septiembre de 2015
30 de agosto del 2015
23 agosto 2015
16 de agosto del 2015
9 de agosto del 2015
2 de agosto del 2015
26 julio 2015
19 de julio del 2015
12 de julio del 2015
5 julio 2015
28 de junio del 2015
21 de junio del 2015
14 junio 2015
8 de junio del 2015
31 de mayo del 2015
24 de mayo 2015
17 de mayo de 2015
9 de mayo del 2015
3 mayo 2015
25 de abril de 2015
18 de abril del 2015
12 abril 2015
5 de abril 2015
29 de marzo 2015
22 marzo 2015
14 03 2015
8 de marzo del 2015
1 marzo 2015
21 02 2015
14 de febrero del 2015
8 febrero del 2015
31 enero 2015
24 de enero del 2015
18 enero 2014
11 enero 2015
4 de enero del 2014
28 de diciembre 2014
21 de diciembre de 2014
14 de diciembre del 2014
7 diciembre 2014
30 de noviembre
22 de noviembre
16 de noviembre 2014
9 de noviembre de 2014
2 de noviembre 2014
26 octubre del 2014
19 de octubre
11 octubre 2014
5 de octubre 2014
28 de septiembre de 2014
20 de septiembre 2014
14 de septiembre 2014
7 de sepiembre 2014
7 de septiembre 2014
30 de agosto del 2014
24 agosto 2014
16 de agosto de 2014
10 de agosto 2014
3 agosto de 2014
27 de julio de 2014
20 de julio
12 de julio 2014
6 de julio de 2014
28 junio 2014
22 de junio de 2014
15 de junio de 2014
8 de junio de 2014
01 de junio de 2014
25 de mayo
18 mayo 2014
4 Mayo 2014
27 abril 2014
Adelante
VISITE TAMBÍEN: Planeta