Sin pluralismo ningún califato podrá tener éxito

Académicos árabes coinciden en que los otomanos consolidaron sus califatos gracias a la tolerancia.



mpallares@elcomercio.com   Martín Pallares. Editor (I) 16 Agosto 2014

El 3 de marzo de 1924, el palacio Dolmabahce en Estambul fue rodeado por tropas turcas republicanas. Dentro, el último califa otomano, Abdülmecid II, se hallaba leyendo los ensayos de Montaigne. Junto a él reposaban varios ejemplares de la revista Revue des Deux Mondes. Tarde en la noche, un jefe policial lo interrumpió para decirle que la nueva Asamblea, liderada por el fundador de la Turquía republicana, Mustafá Ataturk, había acabado de ­votar por la abolición del califato y que debía abandonar el país al amanecer.

Con su salida a Niza en Francia, donde algunos años más tarde un corresponsal de Time lo vio caminando orgulloso por la playa con un parasol en la mano, expiraba lo que en Oriente Medio se ha considerado como el último califato en la historia.

Desde el día en que Abdülmecid II dejó Estambul, la ilusión de un califato ha estado presente en la imaginación del mundo musulmán, que no ha dejado de añorar la posibilidad de un liderazgo político islámico unificado. 

Varios dirigentes han reclamado para sí ese título, desde los años 50, cuando Hizb ut-Tahrir o Partido de la Liberación pidió su refundación. Muchos años más tarde lo hizo el líder talibán Mullah Omar. Incluso, Osama bin Laden llegó a decir que  la restauración del califato era su máxima meta.

Ninguno tuvo éxito en consolidar un espacio geográfico dominado con un sentido religioso. Hace unas semanas, sin embargo, apareció quien asegura ser el heredero de los califas y que promete ser el primero -desde 1924- en consolidar un califato. Se llama Abu Bakr al-Bagdadi  y se hace llamar califa Ibrahim. Estos días controla un vasto territorio, más grande que Francia, que comprende gran parte de Siria e Iraq y que ha sido conquistado en pocos meses por las sanguinarias tropas de yihadistas que lidera. Es el Estado Islámico que hasta hace poco se llamaba Estado Islámico de Iraq y de Levante.

Historiadores, sin embargo, son escépticos ante la posibilidad de que el llamado Estado Islámico tenga éxito y mucho menos su líder. Toda una corriente de académicos occidentales y árabes sostiene que los califatos se consolidaron gracias a su capacidad de integrar a las más diversas tribus y sectas musulmanes e incluso a otras religiones como la judía y la cristiana.

El historiador inglés William Darrymple sostiene que la historia tras la reinstauración del califato es mucho más compleja, sangrienta y enredada de lo que muchos piensan. “La religión es una máscara útil en manos de los poderosos, como una forma de aferrarse al poder”, sostiene Darrymple en  The Guardian.

Darrymple asegura que tras el establecimiento de un supuesto califato dirigido por Bagdadi hay más razones políticas que religiosas.
Para Ali R. Nasr, decano de la Escuela de Estudios Internacionales de Johns Hopkins, ninguno de estos intentos podrá reinstalar un califato, por la sencilla razón de que no contemplan la posibilidad de tolerar e integrar a las otras tendencias islámicas y no islámicas.
Los otomanos, por el contrario,  tenían un modelo descentralizado que incluía un pluralismo rudimentario que miraba a la  política como una búsqueda de un balance funcional entre diferentes tribus y comunidades religiosas.

Para Nasr, esta incapacidad de integrar a distintas corrientes religiosas se origina en 1916 cuando Inglaterra y Francia,  dos potencias europeas, decidieron arbitrariamente -mediante el tratado secreto Sykes-Picot- dividirse los territorios de Oriente Medio en caso de ganar la Primera Guerra Mundial. Dos países literalmente serían inventados entonces: Siria, que quedaría en manos de Francia; y el actual Iraq, de Inglaterra.

Nasr sostiene que las fronteras arbitrarias de estos estados árabes dejaron abiertas luchas internas perpetuas basadas en rivalidades entre tribus y sectas religiosas. Sus líderes hablaban el lenguaje del nacionalismo moderno, pero sus Estados nunca estuvieron realmente unidos, sostiene. Entonces apelaron a la dominación de una tribu o unasecta sobre otras.

Cuando terminó la dominación colonial europea, agrega Nasr, la idea dominante en Oriente Medio era unificar el nacionalismo árabe. Cuando el nacionalismo árabe eventualmente perdió su lustre, agrega, otro lo reemplazó: el islamismo. El actual Estado Islámico no ha logrado  unificar a los árabes y más bien ha desatado una ola de enfrentamiento atroz con masacres colectivas.

Durante gran parte del siglo pasado esta tensión entre islamismo y nacionalistmo se mantuvo neutralizada por las dictaduras, en un orden re­gional  sostenido por  EE.UU. Pero ahora ese orden se ha ­desmoronado.

Osman Rifat Ibrahim, director del Royal Mohamed Ali Institute, en Lisboa, sostenía en un artículo publicado en Al Jazeera que Bagdadi ha sido exitoso en lograr el liderazgo de una juventud idealista, ignorante y con vocación violenta, que resultó luego de tantos años de racismo y ataques occidentales. El éxito de este Estado Islámico y de Bagdadi, sostiene, se debe también a que ha destruido las fronteras coloniales.

Para Afzal Ashraf, investigador del británico Royal United Services Institute for Defense and Security Studies, el arma más poderosa de la ideología de los extremistas, como los de ISIS, es el conocimiento de que los imperios islámicos no se sostenían exclusivamente por el ejércitos poderosos como fue el caso de Roma, ni por poderosas armadas como el ­caso del Imperio Británico. Fue la pluralidad y la tolerancia lo que los hizo grandes. Por eso cita al filósofo John Locke, quien el siglo XVII alababa al sistema otomano porque permitía la coexistencia de judíos y cristianos con los árabes.

La nostalgia del califato

Abdülmecid II. El último califa otomano tuvo que vivir exiliado en Niza, Francia, de donde nunca salió hasta su muerte, en 1944. Fue un hombre musulmán que leía por igual a pensadores islámicos y occidentales.  

Título en disputa. Desde la salida del último califa, el título ha sido disputado por una serie de líderes musulmanes ansiosos en dar una legitimidad “sagrada” a sus conquistas territoriales ya alcanzadas.

Nacionalismo. El académico Ali Nasr sostiene que las potencias europeas crearon dos países ficticios: Siria e Iraq. Su salida produjo un nacionalismo que al mezclarse con el islamismo ha incubado los extremismos.

Un mundo perdido. La nostalgia por este mundo perdido es asociada con la era dorada del Islam, bajo el liderazgo de los primeros cuatro califas, a quienes se los considera sucesores del profeta Mohamed.

Esplendor. Durante ese período y posteriormente el Islam se expandió desde Hejaz hasta Levante, en la frontera de Sindh en el este y del sur de Francia en el oeste. Incluía la presencia árabe en la Península Ibérica.

Infografía
Infografía
Actividades de Isis

EN ENTREGAS ANTERIORES Atras
26 de mayo 2016
Mayo 15 2016
Mayo 8 2016
Mayo1_2016
24 abril 2016
18 de abril del 2016
10 04 20 16
2Abril_2016
26 de marzo del 2016
Marzo 19 2016
Marzo13 2016
5 de marzo del 2016
febrero 28 2016
21_feb_2016
13 de febrero del 2016
febrero 6 2016
Enero31_2016
23 de enero del 2016
Enero 17 2016
Enero09_2016
2 de nero del 2016
27 de diciembre 2015
20 diciembre 2015
12 diciembre 2015
5 de diciembre del 2015
29 noviembre de 2015
22 de noviembre del 2015
14 de noviembre del 2015
8 de noviembre 2015
1 de noviembre de 2015
24 de octubre del 2015
18 octubre 2015
11 de octubre 2015
4 de octubre del 2015
27 septiembre 2015
20_de_septiembre
12 de septiembre del 2015
5 de septiembre de 2015
30 de agosto del 2015
23 agosto 2015
16 de agosto del 2015
9 de agosto del 2015
2 de agosto del 2015
26 julio 2015
19 de julio del 2015
12 de julio del 2015
5 julio 2015
28 de junio del 2015
21 de junio del 2015
14 junio 2015
8 de junio del 2015
31 de mayo del 2015
24 de mayo 2015
17 de mayo de 2015
9 de mayo del 2015
3 mayo 2015
25 de abril de 2015
18 de abril del 2015
12 abril 2015
5 de abril 2015
29 de marzo 2015
22 marzo 2015
14 03 2015
8 de marzo del 2015
1 marzo 2015
21 02 2015
14 de febrero del 2015
8 febrero del 2015
31 enero 2015
24 de enero del 2015
18 enero 2014
11 enero 2015
4 de enero del 2014
28 de diciembre 2014
21 de diciembre de 2014
14 de diciembre del 2014
7 diciembre 2014
30 de noviembre
22 de noviembre
16 de noviembre 2014
9 de noviembre de 2014
2 de noviembre 2014
26 octubre del 2014
19 de octubre
11 octubre 2014
5 de octubre 2014
28 de septiembre de 2014
20 de septiembre 2014
14 de septiembre 2014
7 de sepiembre 2014
7 de septiembre 2014
30 de agosto del 2014
24 agosto 2014
16 de agosto de 2014
10 de agosto 2014
3 agosto de 2014
27 de julio de 2014
20 de julio
12 de julio 2014
6 de julio de 2014
28 junio 2014
22 de junio de 2014
15 de junio de 2014
8 de junio de 2014
01 de junio de 2014
25 de mayo
18 mayo 2014
4 Mayo 2014
27 abril 2014
Adelante
VISITE TAMBÍEN: Planeta