El Mundial de Fútbol, una cuestión de Estado

De Mussolini a Dilma, el poder público de los países sede del evento máximo impuso su agenda por sobre la puramente deportiva.



Esteban Ávila, Coordinador 28 Junio 2014

No está perdida en la noche de los tiempos la primera vez que un Gobierno se relacionó íntimamente con el Mundial de Fútbol que a su país le tocó organizar. Esta vinculación tiene paternidad comprobada y es  de  Benito Mussolini.

Tras Uruguay 1930, la orden de la FIFA era mantener la tradición de celebrar el torneo cada cuatro años. Y la disposición era que Europa debía acoger la competencia en 1934.

Aquella época, fuera de las canchas, estaba marcada por la confrontación entre fascismo y comunismo. La porfía era en cualquier terreno: intelectual, militar, artístico. ¿Por qué el deporte iba a quedar fuera?

En 1932, cuando se iba a designar la sede de la segunda Copa, no había países decididos a organizarla. Se temía una exagerada inversión económica y ningún retorno. El único que se lanzó a conseguir la nominación fue Mussolini para Italia.

El caudillo puso a uno de sus hombres, Vittorio Pozzo, al frente del equipo que, por entonces, no tenía fama deportiva. El objetivo era ganar el torneo y lucir la ‘eficacia’ del fascismo a todo nivel. No hubo empacho en convocar jugadores no nacidos en el país, como los argentinos  Raimundo Orsi, Luis Monti y Atilio Demaría.

16 equipos entraron en  la disputa, que tuvo su final en el entonces llamado estadio del Partido Nacional Fascista de Roma, un escenario en forma de U, similar a los que en el Imperio Romano servían para las carreras de cuadrigas (carros tirados por caballos).

Todo terminó con el título mundial para los locales, posterior a un telegrama firmado por el dictador, quien en la final contra Checoslovaquia pedía “victoria  o muerte”.

AFP
AFP
Menotti y un momento de su carrera que busca hacer pasar por alto: el saludo del dictador Jorge Rafael Videla.

Perfeccionando a Mussolini, Argentina 1978 marcó el encuentro más cercano entre el poder local y el fútbol. Si bien la sede del Mundial se le concedió a este país en 1966, no fue hasta 1974 en que se empezó a armar la logística organizativa.

Antes de morir,  en ese mismo 1974, el presidente Juan Perón  puso la responsabilidad del evento en manos de José López Rega, ministro de Bienestar Social y personaje de alta influencia en el Mandatario.

Mayor influencia tenía López Rega sobre María Estela Martínez, viuda de Perón y su sucesora en el cargo. Pero el 24 de marzo de 1976 todo cambió.

Ese día, la junta militar de Orlando Agosti, Emilio Massera y Jorge Rafael Videla derrocó a  la viuda, con el objetivo de borrar todo rastro de los regímenes anteriores. El Mundial pasó a ser manejado por una especie de ministerio, el Ente Autárquico Mundial (EAM).

Obviamente, el EAM estaba a cargo de militares. Ahí, el poder del marino Carlos Lacoste opacó al resto y le sirvió de proyección, al punto que luego  fue vicepresidente de la FIFA y presidente interino de Argentina.

A cargo del EAM quedaron USD 500 millones, una suma exuberante aún hoy. Era el dinero para la reforma y construcción de estadios y otras obras. Tras el retorno argentino a la democracia (1983), se demostraría que tal tesoro fue festinado, tomando en cuenta que  España 82 costó la cuarta parte, y tuvo ocho equipos y ocho ciudades sedes más.

El objetivo de la Junta era mostrar al mundo un país moderno y feliz, pese a que adentro la sangre chorreaba, dejando en siete años de gestión un saldo total de 30 000  muertos y desaparecidos. Mientras el mundo, sobre todo Europa, clamaba por “derechos humanos”, el coro que los gobernantes de facto armaron en el país sede era “los argentinos somos derechos y humanos”.

El escenario debía ser perfecto, tanto que por decreto se prohibió que la prensa hiciera cualquier observación al trabajo del técnico César Menotti.

El ‘Flaco’, quien aún proclama ideas progresistas, no tuvo recelo de fotografiarse junto a Videla. Luego, como otros, acusó esta distracción  a su “desconocimiento” sobre lo que pasaba realmente en el país.

Mejor informado que Menotti estuvo su pupilo Jorge Carrascosa, quien renunció a jugar el torneo “por los milicos”. O jugadores como el arquero sueco Ronny Hellstrom, quien visitó a las Madres de la Plaza de Mayo.

Videla se salió con la suya. En el Monumental de River le entregó la Copa Mundo al capitán albiceleste Daniel Pasarella, teniendo de por medio un más que sospechoso partido semifinal ante Perú, que aún hoy no ha quedado claro.

Sin el marco tétrico de los muertos, primero Lula y luego Dilma Rousseff, buscaron que Brasil 2014, tras 10 años de organización, respondiera a la altura de los logros que el PT, gobernante desde  el 2003, ostenta, al punto de ubicar a Brasil en el pelotón puntero de las economías emergentes.

Igual ha tropezado. Primero, con una corrupción rampante en la Confederación Brasileña de Fútbol y la organización del torneo. Luego, con un dispendio económico que ha recibido las más amargas críticas de parte de un pueblo que, paradójicamente, ama al fútbol por sobre casi todas las cosas.

Brasil 2014 le costó a los gobiernos del PT USD 603 millones, solamente en gasto público, según la consultora Valor Pro. Esta suma ha agraviado al pueblo brasileño, tomando en cuenta que, pese al crecimiento, 40 de los 200 millones de habitantes del país viven aún bajo el umbral de la pobreza.  Por eso, las protestas, de variada intensidad,  todavía no cesan.

EN ENTREGAS ANTERIORES Atras
26 de mayo 2016
Mayo 15 2016
Mayo 8 2016
Mayo1_2016
24 abril 2016
18 de abril del 2016
10 04 20 16
2Abril_2016
26 de marzo del 2016
Marzo 19 2016
Marzo13 2016
5 de marzo del 2016
febrero 28 2016
21_feb_2016
13 de febrero del 2016
febrero 6 2016
Enero31_2016
23 de enero del 2016
Enero 17 2016
Enero09_2016
2 de nero del 2016
27 de diciembre 2015
20 diciembre 2015
12 diciembre 2015
5 de diciembre del 2015
29 noviembre de 2015
22 de noviembre del 2015
14 de noviembre del 2015
8 de noviembre 2015
1 de noviembre de 2015
24 de octubre del 2015
18 octubre 2015
11 de octubre 2015
4 de octubre del 2015
27 septiembre 2015
20_de_septiembre
12 de septiembre del 2015
5 de septiembre de 2015
30 de agosto del 2015
23 agosto 2015
16 de agosto del 2015
9 de agosto del 2015
2 de agosto del 2015
26 julio 2015
19 de julio del 2015
12 de julio del 2015
5 julio 2015
28 de junio del 2015
21 de junio del 2015
14 junio 2015
8 de junio del 2015
31 de mayo del 2015
24 de mayo 2015
17 de mayo de 2015
9 de mayo del 2015
3 mayo 2015
25 de abril de 2015
18 de abril del 2015
12 abril 2015
5 de abril 2015
29 de marzo 2015
22 marzo 2015
14 03 2015
8 de marzo del 2015
1 marzo 2015
21 02 2015
14 de febrero del 2015
8 febrero del 2015
31 enero 2015
24 de enero del 2015
18 enero 2014
11 enero 2015
4 de enero del 2014
28 de diciembre 2014
21 de diciembre de 2014
14 de diciembre del 2014
7 diciembre 2014
30 de noviembre
22 de noviembre
16 de noviembre 2014
9 de noviembre de 2014
2 de noviembre 2014
26 octubre del 2014
19 de octubre
11 octubre 2014
5 de octubre 2014
28 de septiembre de 2014
20 de septiembre 2014
14 de septiembre 2014
7 de sepiembre 2014
7 de septiembre 2014
30 de agosto del 2014
24 agosto 2014
16 de agosto de 2014
10 de agosto 2014
3 agosto de 2014
27 de julio de 2014
20 de julio
12 de julio 2014
6 de julio de 2014
28 junio 2014
22 de junio de 2014
15 de junio de 2014
8 de junio de 2014
01 de junio de 2014
25 de mayo
18 mayo 2014
4 Mayo 2014
27 abril 2014
Adelante
VISITE TAMBÍEN: Planeta