Manglares, barreras ante el cambio climático

Ecuador posee 147 000 hectáreas de manglares; el 71%, en Guayas. Hoy se recuerda el Día de la Defensa del Manglar.

Elena Paucar. Redactora (I) 25 Julio 2015

Si de papeles se trata, en la lucha contra el CO2 son protagonistas. Se calcula que tan solo una hectárea puede capturar 1 000 toneladas de dióxido carbono. En otra de sus facetas funcionan como filtros purificadores de agua, en los 123 países del mundo que abren paso a su ecosistema, con una extensión global de 152 000 km2. Son, además, la fuente de alimento y trabajo para las más de 100 millones de personas que viven a 10 kilómetros de ellos.

Los manglares cumplen un sinnúmero de roles vitales para el planeta, como resume el informe La importancia de los manglares para la gente: un llamado a la acción, del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma). Pero existe una misión que toma fuerza ante el panorama del cambio climático: son barreras naturales de protección costera frente a los fenómenos naturales, cada vez más frecuentes.

“En los últimos años ha habido un creciente interés en el papel potencial de los manglares en la reducción de riesgos costeros, asociados a tormentas y tsunamis”, cita el reporte del Pnuma. Bajo este concepto, los manglares también se convierten en estrategias naturales para disminuir el riesgo ante otros efectos como el incremento del nivel del mar y los cambios de frecuencia e intensidad de las tormentas.

Para conocer cómo actúan, la bióloga Nancy Hilgert analiza las características de este ecosistema poco apreciado. Las raquíticas raíces aéreas de los mangles son sólidas estructuras que penetran el suelo. Crecen en la zona intermareal y, según la especie, los arbustos pueden alcanzar desde uno hasta más de 40 metros de altura. Son un tipo de bosque tropical, único en su género, que representa menos del 1% de los bosques del planeta.

Su aspecto escuálido no es sinónimo de debilidad, como aclara la bióloga Mireya Pozo Cajas. Por el contrario, la docente de la Facultad de Ciencias Marítimas de la Espol destaca la resiliencia climática de este bosque o su capacidad de soportar cambios externos y de reorganizarse para mantener sus funciones y estructura. “Los manglares son una de las adaptaciones más increíbles de las plantas en un sistema que está siempre cambiando, que es muy dinámico. En este ecosistema entra y sale agua, llegan huracanes y lluvias y la salinidad cambia según la estación. Pero ellos tienen adaptaciones morfológicas que hacen que puedan resistir, sobrevivir en ese ambiente”.
Esa es una fortaleza a la hora de hablar de escenarios de vulnerabilidad. El estudio del Pnuma plantea cuatro contextos extremos y la forma en que los manglares entran en acción.

En el caso de los ciclones, las densas raíces aéreas y las copas de los mangles reducen el impacto de los vientos. El Caribe es testigo de aquello, con los conocidos ‘agujeros’ de los manglares. Estos han servido durante siglos como refugios para grandes buques.

Las mareas generadas por tormentas son otro escenario. Los mangles disminuyen los niveles del agua en hasta 50 centímetros por kilómetro de anchura del bosque, como cita el estudio. En Vietnam, por ejemplo, sirven como defensas costeras para mitigar los daños en diques y las pérdidas económicas ante tifones. Frente a los tsunamis, los manglares también sirven como escudo. “Aunque no pueden detenerlo por completo, sí pueden absorber parte de la energía del agua y así reducir la fuerza del impacto, salvar vidas y disminuir los daños”, indica el informe.

Estabilizar las costas y combatir la erosión son otras de sus tareas. Sus raíces ayudan a retener sedimentos al reducir la altura y energía de ondas del agua. En Tailandia y Belice se detectó que la erosión fue más baja en las zonas costeras con manglares que en aquellas donde se habían perdido. Estos son solo algunos beneficios de esta arma contra el cambio climático. Eso, sin contar con su rol en la regulación del clima. “Si se liberara a la atmósfera como CO2, las emisiones resultantes serían la equivalente a viajar 26 000 000 kilómetros por auto, 650 veces la vuelta al mundo”, dice Pnuma.

De aquí parte un llamado urgente a la protección de este bosque. Se calcula que entre 1980 y 2005 se perdió un 20% (3,6 millones de hectáreas). Para el 2100, se estima que el cambio climático borraría entre el 10 y 15% de su extensión.

Si bien el cambio climático generaría el aumento de la temperatura, y con ello el aumento del nivel del mar, estudios indican que los manglares serían capaces de retirarse tierra adentro para sobrevivir. Pero todo dependerá de la disponibilidad de espacio que hallen.

La reforestación es entonces una herramienta eficaz, que ha tomado impulso en los últimos años. Alvarado pone como ejemplo la Reserva de Producción de Fauna Manglares El Salado, de la cual es jefe responsable. Solo en Puerto Hondo, en la vía a la Costa, el 75% es la casa de los mangles.

 

Paleontología

Hallaron fósil de serpiente cuadrúpeda

Ilustración
Ilustración
Muestra una serpiente Tetrapodophis.

Se descubrió en Brasil una especie nombrada Tetrapodophis.

El hallazgo en Brasil de un fósil de serpiente con cuatro patas, un espécimen único, sugiere que los ancestros de estos reptiles eran terrestres y no marinos, según un estudio publicado por la revista estadounidense Science.

Esta nueva especie, bautizada Tetrapodophis amplectus, vivió en el Cretácico, hace entre unos 146 y 100 millones de años, y presenta muchos rasgos fisiológicos parecidos a los de las serpientes actuales: morro corto, bóveda craneal alargada, escamas, dientes puntiagudos y una mandíbula muy flexible para engullir grandes presas.

Este reptil tenía una estructura vertebral similar a la de sus descendientes actuales que permite una flexiblidad extrema, necesaria para apretar a sus presas hasta ahogarlas. La única gran diferencia son sus patas que al parecer no servían para desplazarse, sino para atrapar las presas o en la cópula.

La ausencia de la típica cola larga de reptiles acuáticos como los aligators, confronta la hipótesis de que las serpientes no descienden directamente de ancestros acuáticos. Washington. AFP

 

EN ENTREGAS ANTERIORES Atras
Mayo 26 de 2016
15 05 2016
8 de mayo 2016
1Mayo_2016
abril 24 2016
Abril 18 del 2016
10 4 2016
Abril3_2016
marzo 26 del 2016
19 marzo 2016
13Marzo 2016
marzo 5 del 2016
28 de febrero 2016
Febrero21_2016
febrero 13 del 2016
6 de febrero 2016
Enero2016_31
24 de enero del 2016
17 de enero 2016
enero 2 del 2016
27 de diciembre 2015
20 diciembre 2015
12/12/2015
diciembre 5 del 2015
29 de noviembre de 2015
22 de noviembre 2015
Noviembre 14 del 2015
8 noviembre 2015
1 de noviembre
octubre 24 del 2015
18 de octubre 2015
11 octubre del 2015
octubre 4 del 2015
27 de septiembre 2015
20 de septiembre 2015
septiembre 12 del 2015
5 de septiembre de 2015
Agosto 30 del 2015
23 de agosto 2015
16 de agosto del 2015
agosto 9 del 2015
2 de agosto del 2015
26 de julio 2015
19 de julio del 2015
julio 12 del 2015
5 de julio 2015
28 de junio del 2015
Junio 21 del 2015
14 de junio 2015
domingo 8 de junio del 2015
mayo 31 del 2015
17 de mayo 2015
mayo 9 del 2015
3 de mayo 2015
25 de abril de 2015
Abril 18 del 2015
12 de abril 2015
5 de abril
marzo 29 2015
22 de marzo 2015
14 marzo 2015
Marzo 8 del 2015
1 marzo del 2015
21 feb 2015
febrero 14 del 2015
8 febrero 2015
31 01 2015
enero 24 del 2015
18 enero del 2014
11 de enero del 2015
enero 4 del 2014
28 diciembre 2014
20 de diciembre de 2014
14 de diciembre del 2014
7 de diciembre 2014
22 de noviembre
16 noviembre 2014
9 de noviembre de 2014
noviembre 2 del 2014
26 octubre 2014
19 de octubre
11 octubre 2014
5 octubre 2014
28 de septiembre de 2014
14 septiembre 2014
7 de septiembre 2014
agosto 30
24 de agosto 2014
16 de agosto de 2014
Agosto 10 2014
3 agosto 2014
20 de julio 2014
12 de julio de 2014
Julio 6 de 2014
28 junio 2014
Junio 22 del 2014
Junio 15 de 2014
Junio 8 del 2014
01 de junio de 2014_
25 mayo
19 mayo 2014
12 mayo 2014
4 de Mayo 2014
27 Abril 2014
Adelante
VISITE TAMBÍEN: Ideas