Una doctora solitaria y un arquitecto se enamoran platónicamente escribiéndose cartas a través de un correo que, misteriosamente, une el tiempo pasado con el presente. La doctora Kate Forester decide, de repente, mudarse, lo único que lamenta es dejar la hermosa y original casa del lago en la que vivía. Antes de irse, deja una nota en el buzón dirigida al próximo inquilino, pidiéndole que le envíe el correo a su nueva dirección. Pero cuando el inquilino llega, lo que ve es una casa abandonada.