Jamie era la última persona de la que se enamoraría Landon. Ella es seria, conservadora e hija de un reverendo que no tiene miedo de manifestar que la fe era lo más importante en su vida, aunque eso le costara las críticas de sus compañeros. Landon y su pandilla mandaban en la escuela, pero su reinado termina cuando salen del instituto y afrontan las responsabilidades de la vida.