Blaquito es de treinta años de edad y vive con su madre en El Matal, un pequeño pueblo pesquero en la costa del Ecuador. Un día, la playa se convierte en paquetes llenos de cocaína. Blanquito, junto con su amigo de Lorna, decide viajar a Guayaquil, donde la gente va a pagar cinco veces más por paquete. Poco se Blanquito cuenta de que en los días siguientes va a estar mirando a la muerte a los ojos y perder la cabeza por amor.