Los Cristos del Ecuador

Cada Viernes Santo, el pueblo católico del Ecuador sale a las calles para recordar la pasión de Cristo. En siete de las más representativas procesiones de Semana Santa se venera la imagen de un Cristo, cuya historia y devoción es indiscutible. Siete ciudades guardan una hermosa tradición de fe.

CRISTO DEL CONSUELO (Guayaquil) La imagen llegó a Guayaquil, el 15 de abril de 1960, para su primera procesión. Fue elaborada a base de una estampa traída desde Madrid junto al cuerpo del ciudadano Luis Alvarado, quien visitó el santuario del Inmaculado Corazón de María donde vio la imagen del Cristo del Consuelo. Luego murió en Portugal. Al traer su cuerpo y sus pertenencias, su hermana Leticia Alvarado, colaboradora del padre Ángel María Canals, encontró la estampa y la entregó al sacerdote quien decidió que ese sería el patrono de dicha parroquia que nacía en medio del manglar y la pobreza

Desde sus inicios, las personas que realizan la caminata penitencial le atribuyen un sinnúmero de milagros. El primero ocurrió en la procesión inaugural, en abril de 1960, cuando una persona con discapacidad, que se arrastraba por el suelo, tocó la imagen, se levantó y empezó a gritar "¡Milagro, milagro, el Señor me ha curado!".

Procesión Cristo del Consuelo

JESÚS DEL GRAN PODER (Quito) La imagen data del siglo XVII y es similar al Jesús del Gran Poder de algunas ciudades españolas, como Sevilla. Esta escultura habría sido retenida en la sacristía de la Iglesia. En 1961, por primera vez, se exhibió al público. Desde entonces, la comunidad franciscana promovió el culto a la imagen. El Jesús del Gran Poder está tallado en palo de balsa y su ornamentación es de plata; mide 1,80 metros y permanece en el altar mayor de la Iglesia de San Francisco. Es un Cristo que va con la cruz a cuestas.

Cuando se mostró por primera vez la imagen en la procesión, esta causó un impacto visual entre los fieles, pues parecía que, en realidad, Jesús cargaba la cruz. Hay milagros que se le atribuyen. Esta imagen se llamaba antes El Nazareno. Es el Cristo más venerado en la ciudad y el patrono de la Feria Taurina.

Procesión Jesús del Gran Poder

CRISTO REY (Urcuquí) No se tiene datos concretos de su autor ni de su fecha de creación. Mide 1,60 metros y es de madera cubierta con pigmentos. Ese acabado le da una apariencia casi real del Cristo crucificado. Las articulaciones tienen tela, lo que permite el movimiento de sus brazos y pies. Se le puede colocar fácilmente en la cruz y luego acomodar en el sepulcro. Se lo exhibe en la Sala del Calvario, una de las tres naves de la Iglesia Matriz de Urcuquí, que está junto a la puerta principal de ingreso.

Urcuquí también sufrió los estragos del terremoto de Ibarra de 1868. Cuando se planeaba levantar nuevamente la iglesia de este poblado imbabureño, no se sabía el sitio exacto, hasta que llegaron dos mulas trayendo un cargamento sin la ayuda de un arriero. Las autoridades, admiradas por la hazaña de los jumentos, descubrieron que al interior de dos cajas venían las imágenes del Cristo Rey y de la Virgen de los Dolores. Luego de esta 'señal divina de Dios' se inició la construcción de la iglesia en donde se guardan las dos imágenes.

Procesión de Viernes Santo

SEÑOR DEL BUEN SUCESO (Riobamba) La imagen fue tallada en 1650 por un escultor quiteño que asombró por la perfección en las dimensiones y en los detalles de su obra. Según la historia, una noche, el taller de esculturas donde hicieron al Cristo se iluminó como si se estuviese incendiando, pero en realidad era la imagen que destellaba. En honor a ese milagro lo nombraron Señor del Buen Suceso. Este Cristo está adornado con joyas de oro donadas por los fieles, entre las que sobresale un medallón dorado con zafiros y rubíes. También tiene en su mano una llave de oro, por lo que se le considera el guardián de las puertas de Riobamba.

Hace dos años, la imagen tuvo que ser restaurada por técnicos del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, puesto que, en la procesión del 2013, la efigie se fisuró y estuvo cerca de romperse por completo debido al peso del bastón de oro que lleva en su mano.

Procesión del Señor del Buen Suceso

CRISTO DE LA CONCEPCIÓN (Mira) Nadie sabe cómo llegó a la parroquia. Cuenta la historia de que se lo trajo en una carreta halada por mulas y que luego, simplemente, los animales desaparecieron sin dejar rastros. La imagen mide 1,75 metros y está hecha en madera. Reposa en la parte posterior de la Iglesia La Concepción.

Si se mira al Cristo es como hacerlo a una persona viva. Cuentan que cuando trasladan la imagen a otras comunidades se desata una fuerte lluvia, por lo que es imposible sacarlo del pueblo. También es celoso en cuánto a fotografías e imágenes, porque no salen nítidas; ese es un misterio. La procesión se realiza en la calles de La Concepción

Procesión de Viernes Santo

EL SEÑOR DE LA BUENA MUERTE (Turi) Se le calcula un siglo de antigüedad aproximadamente, pero no hay una confirmación. Su autor es desconocido. Está ubicado en la parroquia de Turi, en Cuenca. Es un Cristo tallado en madera: mide 1,50 metros y permanece en una urna. Está cubierto por un manto blanco y usa otro, bordado a mano en terciopelo, similar a la vestimenta de la Chola Cuencana.

El Vía Crucis que se realiza en Semana Santa atrae a más de 2 000 feligreses

Vía Crucis

CRISTO MOCHITO DE LA MERCED (Esmeraldas) Fue traído a Esmeraldas en 1613 para la edificación de la primera iglesia, en lo que hoy es el centro de la ciudad, a la que se la bautizó como La Merced. Desde ahí engalana, cada año, la procesión. El Cristo es de madera, trabajado en arte barroco. Mide 1,70 metros y se exhibe en el presbiterio del Santuario de La Merced, junto a otros santos.

El Cristo se ha mantenido intacto desde que se lo trajo a la primera iglesia de madera en Esmeraldas. Luego se construyó la nueva edificación con mejores detalles arquitectónicos. Los feligreses dicen que es un milagro haber permanecido en el tiempo sin daños. Decenas de devotos acuden en la mañana y noche a suplicarle por una bendición.

Procesión del Cristo del Santuario de La Merced