El biólogo Brandon Ballengée ha hecho de sus estudios científicos una herramienta para el deslumbramiento artístico.
30 marzo 2014.
Durante los últimos 13 años, el artista y biólogo estadounidense Brandon Ballengée se ha dedicado a colectar anfibios deformados preservándolos en un químico con enzimas para hacer sus tejidos transparentes. Luego inyectaba sus huesos y órganos con tinturas de colores.
Si bien puede sonar al trabajo de un asesino en serie, realmente ha sido un trabajo clave para aprender sobre cómo está afectando el cambiante medio ambiente a los sapos y renacuajos. Ballengée ha hecho su investigación en las zonas donde había mayor cantidad de estos anfibios con malformaciones y que tenían muy pocas posibilidades de sobrevivir. Descubrió que los contaminantes disparan el crecimiento de algas de donde se alimentan unos caracoles que transportan una bacteria que afecta a los anfibios.
También que estos contaminantes afectan las capacidades de los sapos a reaccionar frente a la amenaza de los depredadores. Actualmente, las fotografías de Ballengée se exponen en el Museum Het Domein, en Holanda.






Redacción IDEAS