Los bitcoins: moneda sin bancos ni estado

La Internet libre permite que los ciudadanos articulen un sistema financiero sin regulaciones del Estado. Lo que parecía una utopía libertaria se está produciendo en medio de las críticas y del escepticismo. El sistema podría funcionar en Ecuador.

06 abril 2014.

La mayoría no sabe cómo se crea el dinero. El industrial Henry Ford dijo alguna una vez: ­“Sería suficiente que la gente de la nación entendiera nuestro sistema bancario y monetario. Si así sucediese, tendríamos una revolución antes de mañana en la mañana”.

Pues la revolución de la que hablaba Ford ha llegado, y se llama bitcoin, porque está ayudando a la gente a entender al sistema bancario y monetario.

Pero es una revolución no solo porque ayuda a entender a los bancos y a la moneda sino también porque se basa en el principio de la Internet libre, según el cual las personas podemos interactuar libremente y sin intermediarios. En este caso, sin la intervención del Estado ni de los bancos.

Bitcoin es un protocolo de pagos en línea y una moneda. Es de código abierto, es decir su desarrollo es fruto de la colaboración entre gente. No es una empresa.

El código de este sistema es mantenido por voluntarios expertos. El protocolo de pagos en Internet es un programa que se puede ejecutar en nuestro computador. Esto permite el intercambio de bitcoins con cualquier otra persona en el mundo, sin el riesgo de que sus cuentas sean congeladas por los bancos. El principio es que cada cual es su propio banco. Los bitcoins se envían de una dirección pública a otra. Todas las transacciones se guardan en un registro transparente y descentralizad conocido como “block chain”.

Las direcciones no están asociadas con una identidad, lo que convierte a bitcoin en un sistema de seudónimos.

El dinero se puede enviar cuando se tiene una llave privada. Se basa en criptografía y por esto se conoce como criptomoneda. Los bitcoins pueden ser minados con computadoras o intercambiados por monedas tradicionales, productos y servicios. Es la criptomoneda más popular y es capitalizada en el mercado por más de USD 6 000 millones. Ya tiene millones de usuarios alrededor del mundo.

Actualmente existe una dependencia de pocas empresas de tarjetas de crédito y empresas en línea como PayPal. Estas empresas manejan la mayoría de los intercambios monetarios por Iinternet. Esto implica un riesgo, ya que existe una acumulación de poder que puede servir para dejar sin recursos a un actor incómodo ante los poderosos. Esto ya pasó en el 2010 con el bloqueo financiero a Wikileaks, llevado a cabo por las principales tarjetas de crédito del mundo.

Más que al dólar o que a cualquier otra moneda, el bitcoin se parece el oro. Al igual que los metales preciosos, los bitcoins son minados. Para minar un bitcoin, miles de computadores alrededor del mundo compiten por resolver problemas matemáticos. Cada vez que se resuelve el problema matemático, se asignan un cierto número de bitcoins. Por este motivo existe un número limitado de bitcoins que se generan, siendo un recurso escaso que, en teoría, debería ganar valor con el pasar del tiempo.

El bitcoin es una prueba de que podemos tener un sistema monetario sin la necesidad de bancos y Estados.

Los ciudadanos del mundo podemos utilizar la Internet y estas monedas criptográficas para intercambiar nuestros productos y servicios. Mucho se ha intentado satanizar al bitcoin, alegando que se puede utilizar para fines criminales. El mismo concepto se podría aplicar para monedas tradicionales como los dólares, que también son utilizados por delincuentes. La maldad en el mundo no es algo que los bit­coins resuelvan.

Un concepto interesante es que todo el sistema de bitcoins es software libre. Esto quiere decir que grupos de la sociedad civil pueden emitir su propia moneda. Esto es algo que ya está empezando a funcionar. En países como Islandia ya se trabaja con Aurora Coin.

En un documento del 31 de marzo este año, David Andolfatto, del banco St. Louis Federal Reserve Bank, de forma pública se preguntaba si la industria financiera debería adaptarse a este esquema financiero revolucionario o morir. Ese mismo día, el New York Times hizo notar que bitcoin, independientemente de que guste o no, por lo menos está generando debate sobre la naturaleza del dinero y cómo puede ser cautivante.

¿Qué significa esto para el Ecuador? Primero algunos hechos. Desde el año 2000 el Ecuador utiliza dólares. Esto ha traído cierta estabilidad, aunque ahora dependemos de las políticas monetarias de EE.UU., las mismas que están actualmente empeñadas en rescatar a los bancos y crear inflación. Según las estadísticas del Banco Mundial, en el 2011 el 35% de los ecuatorianos tenía una cuenta bancaria. En el 2012 Ecuador recibió USD 2 000 millones de remesas por parte de sus migrantes, la mayoría de España y EE.UU. Los migrantes tuvieron que pagar un 5% para transferir ese dinero. Por otro lado, en Ecuador se desarrolla mucho más rápido la Internet fija y móvil que el número de cuentas bancarias.

El Banco Central del Ecuador reconoce que los pagos en línea pueden mejorarse y que lanzará el Sistema de Dinero Electrónico para finales de este año, permitiendo a la gente tener una billetera en ­línea directamente en el­ Banco Central.

Además, el Banco Central podría considerar la creación de una nueva criptomoneda ecuatoriana. En Ecuador ya existe una comunidad de usuarios de bitcoins que se reúne una vez al mes. El restaurante El Muro y el gimnasio Xgym son lugares en los que ya se puede pagar con bitcoins. En un país que no tiene moneda nacional, es importante buscar alternativas en las que no se dependa de un Estado internacional. Esta alternativa pueden ser los bitcoins u otra criptomoneda.

No sabemos si el bitcoin sea la moneda del futuro. Pero el concepto del bitcoin funciona y quizá utilizaremos uno de sus derivados en el futuro.

* Rafael Bonifaz y Paul Buitink

*Rafael Bonifaz, ecuatoriano, y Paul Buitink, holandés, son desarrolladores vinculados al software libre y son activistas del uso de bitcoins en Ecuador.

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